Esta mañana estaba sentado junto a mi ventana,
observando como el sol anunciaba un nuevo día
mientras los pájaros cantaban sus melodías.
Oh! Hermoso amanecer!
¿Cuál es la razón de tu presencia esta vez?
Claro que no esperaba respuesta alguna..
Y aún así lo dudé.. mi incesante curiosidad
se encontraba despierta y susurraba:
"Espera.. Aún no es tiempo de que partas"
Así que esperé. Esperé hasta que el sol
se encontró en el punto más alto del cielo,
Esperé mientras observaba un girasol
que a su vez me miraba atento, con celo.
Esperé y esperé.. entre el sol y el girasol,
entre los sonidos y el repentino silencio..
Silencio.. ¿Acaso ya es tarde para el canto de un ruiseñor?
Un resplandor.. ¿Qué es eso? -Me pregunté yo-
Demasiado brillante para una criatura del cielo
pero muy pequeño para ser algo más.. eterno.
Al principio pareció que no era más que un espejismo
pero, más y más se acercaba a donde me encontraba.
Mientras esperaba la llegada de mi inesperado
visitante alado me pregunté ¿Quién podrá ser?
¿Será mera coincidencia? Al parecer..
O acaso será.. Un mensajero que llega apurado!
Se detenía y movía en intervalos, justo enfrente de mí,
A centímetros de mi cara.. Por un momento pensé:
¿Qué significa esto? ¿Pretende hacerme daño? No sé..
Un mensaje divino tal vez! Si claro, no me hagas reír.
Antes de que pudiese seguir divagando lo vi,
repentinamente voló junto a mi oído y me dijo:
"Me tomó mucho tiempo llegar hasta aquí"
Así que escuche el mensaje, entre el sol y el girasol.
martes, 5 de enero de 2010
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